martes, 29 de abril de 2014

Julio Cortázar



http://goo.gl/U8I8ZR



Julio Florencio Cortázar

(Ixelles, Bélgica, 26 de agosto de 1914 – París, Francia, 12 de diciembre de 1984)

Fue un escritor, traductor e intelectual de nacionalidad argentina y cuya misma después de 1984 cambio a francesa

Cortázar es considerado, junto con Borges, Chekov o Allan Poe, uno de los autores más innovadores de los últimos dos siglos, representante de las más importantes novelas del Siglo XX en toda Iberoamérica y a nivel mundial. Creador de importantes obras literarias entre ellos cuentos, ensayos y traducciones, fue pionero de una nueva corriente sobre la manufactura de literatura hispanoamericana, rompiendo esquemas jerárquicos entre el lector y el escritor mismo. Los personajes de Cortázar se caracterizan por la autonomía y profundidad psicológica, que en cuyo caso, son extensiones de las mismas vivencias y sueños del autor. Su obra es en ocasiones confundida o categorizada como surrealista, debido a los contenidos que llevan al lector de entre lo real y lo fantástico.

Cortázar vivió su niñez en Argentina para después pasar la mayoría de su vida en diversos países tales como España, Suiza y Francia. París, fue la ciudad en la que finalmente se estableció en 1951 y donde escribió gran parte de su obra, así también fue aquí donde murió en 1984. 


Este año se conmemora el centenario de su nacimiento.



http://goo.gl/EgMUj2

Rayuela: el infinito vaivén de una época.

Rayuela es una de esas novelas que marcan un antes y un después tras su lectura. Una novela compleja, un reto, un regalo. Rayuela es un fragmento (o muchos) del buen hacer literario, de la vida misma, del amor, del desamor, de la cultura, del encontrarse en París para volverse a perder.

La Rayuela es un juego infantil jugado en toda Sudamérica y en la cual se ve reflejado el juego de la vida, representado con el nacimiento, el crecimiento, los problemas que se presentan a lo largo de ésta y finalmente con la muerte.
El juego inicia con el número 1 que representa la tierra o bien el inicio, en subsecuente existe una numeración que irá representando las diversas tramas y brumas en la vida para finalmente terminar en el número 8 (en algunos países 7) que representa el Cielo –o bien la muerte– y es donde se puede descansar apoyando los dos pies.
Las instrucciones para jugar a la Rayuela son las siguientes. “Se pinta un cuadrado con el número 1 dentro, luego otro cuadrado con el 2, otro con el 3, intentando que sean más o menos iguales. En el cuarto piso de la rayuela se pintan dos casillas, una con el número 4 y a su lado otra con el 5. La casilla superior la ocupa el 6 y las dos últimas son también casillas dobles con los números 7 y 8.”1

El juego comienza tirando una piedra u objeto en la primera casilla, posteriormente, se pasará a saltar con un solo pie las demás casillas omitiendo aquella donde se encuentre el objeto. Esta carrera debe ser de ida y vuelta –siguiendo la misma regla de omitir la casilla prohibida‑y se levantará el objeto. En subsecuente se tirará la piedra en el número siguiente al que anteriormente había caído repitiendo el patrón hasta finalmente llegar al número 8 o al Cielo.

Rayuela re-definió una tradición y sentó las bases de una revolución en el campo de las letras, que perduraría por décadas. Significó un cambio con la forma clásica de la narración -la propuesta de las múltiples posibilidades de lectura es en sí misma un ejercicio de desestructuración-, y que además propone un nuevo léxico, con palabras inventadas.

La primera página del libro se titula "Tablero de dirección" y destruye en el mismo umbral de la obra el orden formal entre "lo escrito" y "lo leído" al proponer dos maneras de leer las seiscientas páginas que siguen: de corrido, -en cuyo caso el libro terminaría en el capítulo 56 siendo el resto "prescindible"- o como propone el autor, según un orden alterado en el que ubica como primero al capítulo 73, en cuyo caso todos los capítulos serían "necesarios". Este esquema inicial rompe con el papel conocido de la lectura narrativa, según el cual al escritor se adueña del papel activo y el lector queda como encargado de una única tarea. La primera página de Rayuela destruye el acuerdo comprendido entre ambas partes. El lector tiene que elegir, dicha elección lo lleva a un supuesto plano de igualdad con el escritor, al otorgarle un protagonismo que como lector le estaba limitado.



Fragmento del Capítulo 93 de Rayuela (1963)


Realización. Germán E. Calderón Carmona
http://goo.gl/8q9ynB

"(...) Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames --- (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), --- me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, [...] no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación de amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. [...] Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. [...] no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. --- Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdóname. (..)" 2


Bibliografía


1. Didier Colin (1999) Enciclopedia de las artes adivinatorias. Cap 1. "Es jugado mucho en los colegios”. Hachette 

2. Cortázar, Julio (1963) Rayuela. México. Punto de Lectura. 3era edición.








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